Un alimento no perecedero es el que se conserva meses o años a temperatura ambiente, sin nevera, porque su agua disponible o su acidez impiden que crezcan las bacterias. La frontera técnica la marca la actividad de agua: por debajo de 0,85, un alimento se considera estable a temperatura ambiente y no necesita frío, según la FDA.
Abajo tienes 42 alimentos no perecederos ordenados por categorías y cuáles se comen directamente del envase. Después: cuánto dura de verdad cada tipo con las cifras del USDA, la diferencia entre caducidad y consumo preferente según AESAN, las cinco señales que dicen que una conserva no se puede comer, y cómo montar y ordenar la despensa para que no se te estropee nada.
1 Lista de 42 alimentos no perecederos por categorías
Estos son los alimentos no perecederos que encuentras en cualquier supermercado, agrupados por familias. La tercera columna te dice si se comen tal cual, sin fuego ni agua caliente, que es lo que importa cuando se va la luz o estás fuera de casa.
| Categoría | Alimentos no perecederos | ¿Se come sin cocinar? |
|---|---|---|
| Cereales y granos | Arroz blanco, pasta seca, avena, quinoa, cuscús, harina | No |
| Legumbres secas | Lentejas, garbanzos, alubias | No |
| Legumbres cocidas en bote | Garbanzos cocidos, lentejas cocidas, alubias cocidas | Sí |
| Conservas de pescado | Atún, sardinas, caballa, mejillones | Sí |
| Conservas de verdura y fruta | Tomate triturado, pimientos, espárragos, maíz dulce, melocotón en almíbar | Sí |
| Frutos secos y semillas | Almendras, nueces, pipas de girasol, semillas de chía, orejones | Sí |
| Lácteos de larga duración | Leche en polvo, leche UHT sin abrir, leche condensada | Sí |
| Despensa básica | Aceite de oliva, vinagre, sal, azúcar, especias secas | Sí |
| Dulces y untables | Miel, mermelada, crema de cacahuete, cacao en polvo | Sí |
| Listos para comer | Galletas, biscotes, barritas de cereales, sopas y caldos en brik o lata | Sí |
Falta una categoría que mucha gente mete aquí por error: los semiperecederos. Patatas, cebollas, ajos, calabaza entera o manzanas aguantan semanas fuera de la nevera si están en un sitio fresco, seco y ventilado, pero no son no perecederos. Se pudren. No cuentes con ellos para una reserva.
2 Qué hace que un alimento sea no perecedero: agua y acidez
Un alimento no se estropea por el paso del tiempo: se estropea porque algo crece dentro. Bacterias, levaduras y mohos necesitan agua disponible para multiplicarse, y cuando no la tienen, se quedan parados. Esa es toda la explicación, y se mide con dos números.
La actividad de agua: por debajo de 0,85 el alimento aguanta fuera de la nevera
La actividad de agua (se escribe «aw») mide el agua que hay libre en un alimento, la que un microorganismo puede usar. No es lo mismo que la cantidad total de agua: la miel tiene agua, pero está atrapada entre tanto azúcar que las bacterias no la alcanzan.
La FDA fija el umbral en 0,85: un alimento cuya actividad de agua se controla en 0,85 o menos en el producto terminado se considera estable a temperatura ambiente y no entra en las normas de alimentos que necesitan frío. Por eso el arroz, la pasta, la harina, los frutos secos, la leche en polvo, la sal, el azúcar y la miel se guardan en un armario y no en la nevera: les han quitado el agua o la han dejado inservible.
El dato que conviene retener: el Clostridium botulinum, la bacteria del botulismo, necesita una actividad de agua de aproximadamente 0,93 para crecer, y según las características del producto ese mínimo puede subir hasta 0,96. Es también la FDA quien lo fija. Un alimento seco está muy por debajo de esa cifra. Por eso el peligro nunca está en el paquete de lentejas: está en las conservas, que sí tienen agua.
La acidez: por debajo de pH 4,6 no crece la bacteria del botulismo
El segundo freno es la acidez. La Organización Mundial de la Salud lo dice sin rodeos: el Clostridium botulinum no se desarrolla en condiciones de acidez, con un pH inferior a 4,6 (OMS, nota descriptiva sobre el botulismo). De ahí sale la división que usa toda la industria conservera:
- Alimentos de alta acidez (pH por debajo de 4,6): tomate, frutas, zumos, encurtidos, todo lo que lleva vinagre. Son los más seguros, porque la propia acidez hace de barrera.
- Alimentos de baja acidez (pH por encima de 4,6): carnes, pescados, maíz, espinacas, judías, guisantes, sopas. Aquí la acidez no protege, así que la seguridad depende entera del tratamiento térmico y del cierre hermético del envase.
Y hay un tercer freno que se usa desde antes de que existiera la refrigeración: la sal. La OMS cita expresamente las combinaciones de baja temperatura de almacenamiento, contenido de sal y pH como la forma de impedir que el Clostridium botulinum se desarrolle. La sal actúa igual que el azúcar en la miel: retiene el agua y se la quita a las bacterias. Es el mismo principio detrás del bacalao en salazón o de las anchoas.
Esto explica dos cosas prácticas. La primera, por qué un bote de tomate dura menos que una lata de atún, aunque parezca al revés: lo verás en el apartado siguiente. La segunda, por qué una lata de judías dañada es más peligrosa que un bote de pimientos dañado.
Perecedero, semiperecedero y no perecedero
Con esos dos números, la clasificación deja de ser una lista que memorizar:
- Perecedero: tiene agua libre de sobra y no es ácido. Carne, pescado, leche fresca, verdura, fruta cortada. Necesita frío y se estropea en días.
- Semiperecedero: aguanta semanas a temperatura ambiente porque tiene piel, corteza o poca humedad en superficie. Patata, cebolla, ajo, calabaza entera.
- No perecedero: le han quitado el agua, el oxígeno o ambos, o lo han cerrado herméticamente tras esterilizarlo. Meses o años sin nevera.
Y por eso el mismo alimento cambia de grupo según lo que le hayan hecho. Un tomate es perecedero en la frutería y no perecedero triturado dentro de un bote. No ha cambiado el tomate: ha cambiado el envase y el tratamiento.
3 Cuánto duran de verdad los alimentos no perecederos
Aquí está la pregunta que todo el mundo se hace delante del armario. El Servicio de Inocuidad e Inspección de los Alimentos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) publica los rangos de referencia para conservas, y son estos:
| Tipo de conserva | Ejemplos | Cuánto aguanta sin abrir |
|---|---|---|
| Alta acidez | Tomate, frutas en conserva, zumos, encurtidos | 12 a 18 meses |
| Baja acidez | Carnes y pescados en lata, sopas, maíz, espinacas, judías | 2 a 5 años |
Fuente: FSIS, Departamento de Agricultura de Estados Unidos. Son rangos de calidad en condiciones normales de almacenamiento, no fechas de seguridad.
Sí: el tomate en conserva dura bastante menos que el atún en lata, y es justo lo contrario de lo que casi todo el mundo supone. La explicación está en la acidez. En una conserva de alta acidez el propio ácido, que es lo que frena a las bacterias, va degradando con el tiempo el color, la textura y el sabor del producto y también el interior del envase. En una de baja acidez esa degradación es mucho más lenta, y por eso el rango del USDA se va a los años.
Para el resto de la despensa —arroz, pasta, harina, legumbre seca, frutos secos, aceite, miel— no hay un rango oficial equivalente, porque la duración depende mucho del envase y de dónde lo guardes. Ahí manda la fecha de consumo preferente del paquete, y lo que la acorta de verdad es el calor, la luz y la humedad. Un aceite en una balda soleada se enrancia en meses; en un armario oscuro, no.
Dos casos que conviene conocer porque se comportan distinto al resto:
- La miel no se estropea por tiempo. Su actividad de agua es tan baja que no crece nada. Puede cristalizar, que no es estropearse: se vuelve a líquido calentándola al baño maría con suavidad.
- Los frutos secos y las harinas integrales son los que menos aguantan de la despensa seca, porque llevan grasa y la grasa se enrancia con el oxígeno y la luz. Si huelen a pintura o a cartón, están rancios. No intoxican, pero saben mal y han perdido calidad.
4 Consumo preferente y caducidad: qué significa cada fecha
Son dos fechas distintas y confundirlas cuesta dinero por un lado y salud por el otro. AESAN, la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, las define así:
- Consumo preferente: indica el momento hasta el cual el alimento conserva la calidad prevista. Pasada esa fecha el alimento sigue siendo seguro, pero puede empezar a perder sabor y textura.
- Fecha de caducidad: indica el momento hasta el cual el alimento puede consumirse de forma segura. No se debe consumir ningún alimento una vez superada su fecha de caducidad.
Fuente: AESAN, Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición.
Lo importante para este artículo: casi todos los alimentos no perecederos llevan consumo preferente, no caducidad. AESAN nombra expresamente los congelados, la harina, las legumbres, el arroz, la pasta, las galletas, las conservas, el aceite y la miel. La fecha de caducidad se reserva para lo fresco, como la carne y el pescado.
La consecuencia es la que menos se aplica: tirar una lata de garbanzos en buen estado porque ayer venció el consumo preferente es tirar comida. Mira el envase, mira el contenido, huele. Si la lata está íntegra y el alimento tiene buen aspecto y buen olor, es seguro, aunque pueda haber perdido algo de textura o de sabor.
El caso contrario también existe y es el peligroso: un alimento dentro de fecha no es seguro automáticamente. Si la lata está hinchada o gotea, da igual lo que ponga la fecha.
5 Cinco señales de que una conserva no se puede comer
Esta es la parte del artículo que de verdad importa, porque una conserva en mal estado no siempre huele mal ni tiene mal aspecto por dentro. Revisa el envase antes de abrirlo. Estas son las señales, y coinciden en las dos autoridades:
- Lata hinchada o abombada. Es la señal más grave. Un abombamiento significa que dentro se está produciendo gas, y ese gas lo produce algo que está creciendo. El USDA es tajante: no uses ninguna lata hinchada, deséchala. Puede deberse a que la lata se ha congelado, a contaminación por bacterias peligrosas o a organismos de deterioro, y desde fuera no puedes distinguir cuál de los tres es. Por eso la respuesta es la misma en los tres casos.
- Abolladura profunda. La regla práctica del USDA es clara: una abolladura pequeña no compromete el alimento, pero si puedes meter el dedo en la abolladura, tira la lata. Un golpe así puede haber roto el cierre hermético sin que se vea.
- Óxido. El óxido superficial que se quita frotando no es grave y el alimento sigue siendo seguro. El óxido fuerte sí lo es: el USDA advierte de que una lata muy oxidada puede tener agujeros diminutos por los que entran bacterias. Y hay una regla que no admite matices: si al abrir hay óxido por dentro, no se come. El óxido, que es hierro oxidado, no es comestible.
- Pérdidas de líquido. Si la lata o el bote gotean, rezuman o el borde está pegajoso, el cierre ha fallado. AESAN lo incluye entre los motivos para desechar, junto con el abombamiento y el óxido.
- Líquido turbio, olor anómalo o el contenido sale a presión. Si al abrir sale un chorro de gas o de líquido, o huele raro, no lo pruebes. Ni una cucharada.
Por qué esto se toma en serio: el botulismo
El botulismo es una intoxicación grave causada por la toxina del Clostridium botulinum, una bacteria que crece justamente donde hay poco oxígeno, como dentro de una lata mal cerrada. Según la OMS, los síntomas aparecen normalmente entre 12 y 36 horas después de comer, con un mínimo de 4 horas y un máximo de 8 días: fatiga intensa, debilidad, vértigo, y después visión borrosa, sequedad de boca y dificultad para tragar y para hablar. Ante síntomas así tras comer una conserva, se acude a urgencias.
La toxina se destruye con calor: la OMS cita una temperatura interna superior a 85 ºC durante al menos cinco minutos. Pero eso no convierte una lata sospechosa en comestible, porque no puedes saber qué más hay dentro. Una lata hinchada se tira sin abrirla, no se hierve.
La OMS señala además que las conservas y fermentados de preparación doméstica son una fuente frecuente de botulismo alimentario. Si haces conservas en casa, infórmate del método correcto antes: no es lo mismo envasar tomate que envasar judías o carne.
6 Alimentos no perecederos que se comen sin cocinar
Si se va la luz o no tienes cocina a mano, estos se abren y se comen tal cual: conservas de pescado, legumbres ya cocidas en bote, fruta y verdura en conserva, frutos secos, galletas y biscotes, miel, mermelada, crema de cacahuete, barritas de cereales, leche UHT y caldos o sopas en brik.
Quedan fuera los que necesitan agua y calor: arroz, pasta, legumbres secas, harina, cuscús y avena. Puedes tenerlos —son la base de la despensa normal— pero no resuelven una cena si no hay fuego.
Dos detalles que marcan la diferencia y que casi nadie tiene en cuenta:
- Guarda un abrelatas manual junto a las conservas. No es un consejo de manual: el propio Plan Familiar de Emergencias de Protección Civil menciona expresamente «comida enlatada (abrelatas)». De poco sirve una despensa llena de latas si el único abrelatas de casa es eléctrico.
- Compra alguna lata con anilla. Si la despensa la va a usar alguien mayor o con poca fuerza en las manos, la anilla resuelve el problema del abrelatas de raíz.
7 Despensa de emergencia: qué guardar y cuánto
La referencia oficial en España son tres días. El Plan Familiar de Emergencias de Protección Civil recomienda tener en casa comida enlatada, un abrelatas y agua para ese tiempo (Protección Civil, Ministerio del Interior).
Protección Civil da el criterio y el tipo de alimento, pero no publica cuántos litros ni cuántas latas por persona. Para el agua sí hay cifra oficial, y es de la Organización Mundial de la Salud: entre 2,5 y 3 litros por persona y día solo para beber y cocinar, y entre 7,5 y 15 litros si cuentas también el aseo (OMS, agua necesaria en emergencias).
Con esos dos criterios hemos montado la calculadora de aquí abajo: pones cuántos sois y para cuántos días, y te dice los litros de agua y reparte las comidas en unidades de supermercado, con la lista para copiar o imprimir.
Cuánta comida no perecedera y cuánta agua necesitas en casa
Dinos cuántos sois y para cuántos días. Te damos las comidas y los litros de agua que hay que cubrir, y la lista de la compra por categorías, para copiar o imprimir.
Protección Civil recomienda tener reserva de comida y agua para 3 días. Es el valor con el que arranca la calculadora.
Fuentes: el Plan Familiar de Emergencias de Protección Civil (Ministerio del Interior) recomienda comida enlatada, abrelatas y agua para 3 días. El agua se calcula con la nota técnica de la OMS, que fija entre 2,5 y 3 litros por persona y día para beber y cocinar. El reparto de la comida por categorías es una guía de esta calculadora, no una recomendación oficial. · Actualizado en septiembre de 2026
Tres reglas para que esa despensa siga sirviendo dentro de un año:
- Guarda lo que coméis normalmente. Una reserva de comida que no os gusta se queda ahí hasta que vence. Si compráis atún, que la reserva sea de atún.
- Rótala. No es un armario sellado: es stock que entra y sale. Consume lo antiguo y repón, y así nunca se te caduca.
- Revísala dos veces al año. Una despensa de emergencia que lleva cinco años intacta no es una despensa: es un armario con latas caducadas.
8 Cómo organizar la despensa y los errores que acortan la vida de todo
El método que se usa en cocinas profesionales funciona igual en casa y se llama FIFO, de first in, first out: lo primero que entra es lo primero que sale. Cuando llegas de la compra, lo nuevo va detrás y lo que ya estaba se adelanta. Así consumes siempre lo más antiguo sin pensarlo.
Con eso y tres cosas más la tienes controlada:
- Agrupa por familias. Conservas con conservas, cereales con cereales, desayunos con desayunos. Buscar a ciegas es lo que hace que compres la tercera bolsa de arroz teniendo dos.
- Etiqueta lo que sacas de su envase. Si pasas la harina o las legumbres a un bote hermético, apunta qué es y la fecha del paquete original. Sin eso, en tres meses no sabrás si esa harina es de enero o del año pasado.
- Revisa diez minutos al mes. Miras fechas, adelantas lo que vence pronto y lo pones en el menú de la semana.
Los cinco errores que más vida le quitan a tu despensa
- Ponerla encima del horno o junto al radiador. Es el error más común y el que más caro sale. El calor acelera todas las reacciones que degradan un alimento.
- Dejar el aceite y los frutos secos a la luz. La luz oxida las grasas. Ese es el motivo de que el buen aceite venga en botella oscura o en lata.
- Guardar en un sitio húmedo. La humedad oxida las latas por fuera, apelmaza la sal y el azúcar y arruina la harina. Bajo el fregadero es de los peores sitios de la casa.
- Guardar el resto de una lata en la propia lata. Lo vemos en el apartado siguiente: el contenido pasa a otro recipiente.
- Comprar mucho de lo que no consumís. Una despensa no es un almacén. Lo que no entra en la rotación normal acaba caducado, y eso es tirar dinero con retraso.
9 Qué pasa cuando abres el envase
En cuanto abres el envase, el alimento deja de ser no perecedero. Entra aire, entra humedad y vuelve a estar disponible todo lo que el procesado le había quitado. Una lata de atún abierta es, a efectos prácticos, comida fresca: va a la nevera y se consume en pocos días.
El detalle que casi nadie aplica: el contenido sobrante no se guarda en la propia lata. Al abrirla expones el metal del interior, que ya no está protegido por el cierre, y en contacto con el aire y con un alimento ácido puede ceder metal al alimento y darle sabor. Pásalo a un recipiente de vidrio o de plástico apto para alimentos, tápalo y a la nevera.
Con los productos secos es menos crítico pero también cuenta. Un paquete de harina, de arroz o de frutos secos abierto coge humedad y olores del armario. Pásalo a un bote hermético y le alargas la vida de verdad.
10 Cómo se consigue que duren: enlatado, deshidratación y liofilización
Todas las técnicas de conservación hacen lo mismo con métodos distintos: bajar la actividad de agua, quitar el oxígeno o destruir lo que hay dentro y sellarlo para que no vuelva a entrar. Así funciona cada una.
Enlatado y esterilización
El alimento se mete en un envase hermético y se somete a un tratamiento térmico que destruye bacterias, levaduras y mohos y desactiva las enzimas que lo degradarían. Al quedar sellado no puede volver a contaminarse mientras la lata esté íntegra. Aquí está la clave de todo lo anterior: la seguridad de una conserva no la da el alimento, la da el cierre. Por eso un envase dañado convierte un producto seguro en uno que hay que tirar.
En los alimentos de baja acidez el tratamiento térmico tiene que ser más intenso, porque no cuenta con la ayuda del ácido. Es la razón técnica de que las conservas industriales de carne, pescado o judías se traten a temperaturas superiores a las del agua hirviendo, en autoclave.
Deshidratación
Se elimina el agua del alimento, al sol, con aire o en deshidratadores eléctricos que controlan temperatura y humedad. Al bajar la actividad de agua por debajo de ese 0,85 del que hablábamos, los microorganismos se quedan sin con qué multiplicarse. Es lo que hay detrás de las legumbres secas, la pasta, los orejones o la leche en polvo, y tiene una ventaja añadida: el alimento pesa mucho menos, que es justo lo que quieres si lo vas a llevar encima.
Liofilización
Se congela el alimento y se somete a vacío, de forma que el hielo pasa directamente de sólido a gas sin volverse líquido. Conserva mejor el sabor, el color y la textura que el secado normal porque no «cuece» el producto, y es la técnica del café soluble y de las comidas de montaña. A cambio es la más cara.
Envasado al vacío
Se extrae el aire del envase antes de cerrarlo. Sin oxígeno, los mohos y buena parte de las bacterias no prosperan y las grasas tardan mucho más en enranciarse. Ojo con una idea equivocada: el vacío no esteriliza. Frena a los microorganismos que necesitan oxígeno, pero no a los que crecen sin él, que son precisamente los del botulismo. Por eso un producto al vacío que no lleve además calor, sal, acidez o frío no es seguro por sí solo. Lo desarrollamos en el artículo sobre cómo conservar los alimentos correctamente.
Sal, azúcar y acidez
La miel, las mermeladas, las salazones y los encurtidos se conservan por la misma razón que un alimento seco, conseguida por otra vía. El azúcar y la sal en concentración alta retienen el agua y la dejan inservible para el microorganismo. El vinagre baja el pH por debajo de ese 4,6 que frena al botulismo. Son las técnicas más antiguas que existen y siguen siendo las mismas.
11 Cinco mitos sobre los alimentos no perecederos
«No perecedero quiere decir que dura para siempre.» No. Quiere decir que se conserva a temperatura ambiente sin estropearse en días. La harina se enrancia, los frutos secos cogen sabor a viejo, el aceite se oxida y las conservas pierden textura. Duran mucho, no eternamente.
«Las conservas no tienen nutrientes.» El tratamiento térmico afecta sobre todo a las vitaminas sensibles al calor, como la C y algunas del grupo B. La proteína, la fibra, el calcio, el hierro y las grasas saludables se mantienen. Una lata de sardinas sigue siendo una de las mejores fuentes de omega 3 y de calcio que puedes tener en casa, y las legumbres cocidas en bote tienen la misma proteína y fibra que las secas.
«Si la lata está abollada, hay que tirarla.» Depende de la abolladura, y aquí la regla del USDA es muy concreta: una abolladura pequeña no compromete el alimento; si puedes meter el dedo en ella, se tira. Lo que no admite duda es el abombamiento.
«Pasado el consumo preferente ya no se puede comer.» Al revés: el consumo preferente marca calidad, no seguridad. AESAN lo dice expresamente. La fecha que no se pasa es la de caducidad, y los alimentos no perecederos casi nunca la llevan.
«Cuanto más frío, mejor se conserva todo.» No para la despensa seca. Meter harina, pan o patatas en la nevera no los mejora: el frío húmedo apelmaza la harina, reseca el pan más rápido y hace que la patata convierta su almidón en azúcar. Fresco, seco y oscuro no es lo mismo que frío.
12 Preguntas frecuentes sobre alimentos no perecederos
¿Cuánto tiempo duran realmente los alimentos no perecederos?
¿Cuáles son 20 alimentos no perecederos?
¿Qué hace que un alimento sea no perecedero?
¿Puedo comer un alimento no perecedero si la lata está abollada?
¿Qué es el botulismo y por qué se asocia a las conservas?
¿Por qué el tomate en conserva dura menos que el atún en lata?
¿Qué alimentos no perecederos no necesitan cocinarse?
¿Un alimento no perecedero sigue siéndolo después de abrirlo?
¿Pasada la fecha de consumo preferente se puede comer?
¿Dónde es mejor guardar los alimentos no perecederos?
¿Qué alimentos no perecederos son más saludables?
¿Puedo llevar alimentos no perecederos en un viaje o de excursión?
En resumen
Los alimentos no perecederos son los que se conservan meses o años a temperatura ambiente porque su agua disponible o su acidez impiden que crezcan los microorganismos: la FDA sitúa el umbral en una actividad de agua de 0,85 o menos, y la OMS señala que la bacteria del botulismo no crece por debajo de pH 4,6. En la práctica son cereales y granos, legumbres secas y cocidas en bote, conservas de pescado, verdura y fruta, frutos secos, leche en polvo y UHT, aceite, miel y productos listos para comer. Según el USDA, las conservas de alta acidez aguantan sin abrir de 12 a 18 meses y las de baja acidez de 2 a 5 años. La fecha de consumo preferente marca calidad, no seguridad; la de caducidad sí marca el límite. Una lata hinchada, con abolladura profunda, con óxido fuerte o que gotee se desecha sin abrir. Y en cuanto abres el envase, el alimento deja de ser no perecedero y pasa a la nevera.
Fuentes
- Shelf-Stable Food Safety — Servicio de Inocuidad e Inspección de los Alimentos (FSIS), Departamento de Agricultura de Estados Unidos. Duración de conservas de alta y baja acidez, y criterios sobre latas abolladas, hinchadas y oxidadas.
- Water Activity (aw) in Foods — FDA. Umbral de actividad de agua de 0,85 para alimentos estables a temperatura ambiente y mínimo de crecimiento de Clostridium botulinum.
- Botulismo — Organización Mundial de la Salud. Umbral de pH 4,6, síntomas, plazos de aparición e inactivación de la toxina por calor.
- Diferencia entre fecha de consumo preferente y fecha de caducidad — AESAN, Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición.
- Conservas caseras: cómo aprovechar los alimentos de forma segura — AESAN. Señales para desechar una conserva.
- Plan Familiar de Emergencias — Protección Civil, Ministerio del Interior. Reserva de comida enlatada, abrelatas y agua para 3 días.
- How much water is needed in emergencies — Organización Mundial de la Salud. Entre 2,5 y 3 litros por persona y día para beber y cocinar.
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Actualizado en septiembre de 2026 · Tecnas Formación · Contenido divulgativo elaborado a partir de fuentes oficiales citadas.



GRACIAS PORSU AYUDA ME AN CONVENCIDO NUNCA SE SAVE LOS PROBLEMAS QUE NOSPUEDEN A CARREAR ESTOS POLITICOS ASIESQUEEDECIDIDO HACER RESERVAS POR SI ACASO MUCHISIMAS GRACIAS
Gracias a ti, José Luis. ¡Ojalá no tengamos que recurrir a las reservas, pero como bien dices, más vale prevenir que lamentar! Ya nos hemos visto en alguna situación parecida —como la del apagón— y la falta de previsión nos dejó bastante desorientados. Por eso es tan importante estar preparados.
Hola,al leer este artículo me he dado cuenta que en el no se incluye la pasta,cosa que deberían corregir ya que la pasta es un alimento no perecedero.
Saludos
Buenos días,
La pasta está incluida en el grupo de cereales y granos, ya que su ingrediente principal es el trigo, muchas gracias.
Saludos
tene razón