Según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, durante el año 2020 se desperdiciaron en España hasta 1.364 millones de kilos de alimentos. En hostelería las cifras son brutales e inasumibles, ya que tiran más de 63.000 toneladas al año.    

¿QUÉ ES LA PÉRDIDA Y EL DESPERDICIO DE ALIMENTOS?

Según la FAO, la pérdida y el desperdicio de alimentos hacen referencia a la disminución de los alimentos en las etapas sucesivas de la cadena de suministro destinados al consumo humano. La cadena de suministro incluye la recolección, almacenamiento, embalaje, transporte, infraestructura y venta.  Los alimentos se pierden o desperdician a lo largo de toda la cadena de suministro, desde la producción inicial hasta el consumo final de los hogares.  

¿QUÉ SUPONE EL DESPERDICIO DE ALIMENTOS?

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura publicó las siguientes cifras: 1/3 de los alimentos que se producen se pierden cada año y bastaría con ¼ de lo que desperdiciamos para acabar con el hambre en el mundo. Además, este problema daña el clima, el agua, la tierra y la biodiversidad.  

La FAO estableció el 29 de septiembre como Día Internacional de la Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, siendo el año 2020 la primera vez que se celebró. Este día tiene como objetivo principal la reducción de las pérdidas y del desperdicio de alimentos en un mundo donde el número de personas afectadas por el hambre sigue aumentando.

¿CÓMO REDUCIR EL DESPERDICIO ALIMENTARIO EN HOSTELERÍA?

El 7% de la comida que se prepara en los restaurantes acaba en la basura. Un establecimiento del sector de la hostelería tira unos 2,5 kilos de comida al día, lo cual supone en toda España más de 63.000 toneladas al año.  

Debemos destacar que el sector hostelero está muy concienciado con este problema que afecta a nivel mundial y busca estrategias para reducir el desperdicio de los alimentos. Algunos consejos que se pueden llevar a cabo para evitar que se tiren los alimentos son los siguientes: 

Define tu oferta y planifica los menús.

  • Elabora una carta reducida. De esta manera, los alimentos almacenados serán muchos menos y habrá menos probabilidades de que caduquen y acaben en la basura. 
  • Utiliza el mismo producto en varias recetas. 
  • Cocina con los productos con fecha de caducidad próxima para evitar que se desperdicien.  
  • Incluye en la carta los platos que tengan mayor éxito y excluye aquellos que no llamen la atención.  
  • Adapta las raciones de los platos a las necesidades de los clientes. 

Selecciona y compra los productos de forma óptima.

  • Compra productos locales y de temporada. Así beneficias al consumo local y los alimentos llegan en mejores condiciones de conservación porque evitan un trayecto de transporte largo.  
  • Haz pedidos de acuerdo a las previsiones de ventas 

Realiza una buena gestión del almacén.

  • Opta por comprar envases pequeños de productos que no utilices para cocinar en grandes cantidades. 
  • Controla el stock de manera efectiva, es decir, fecha de caducidad, rotación de género, pedidos adaptados a los consumos reales, etc. 
  • Mantén las condiciones de conservación de los productos y respeta siempre la cadena de frío. En este post explicamos cómo conservar los alimentos para que duren más.  
  • Envasa al vacío o congela los productos para mejorar la conservación de los alimentos. 

Elabora platos con cantidades exactas.

  • Cocina con las cantidades exactas de cada ingrediente a utilizar en cada plato. 
  • Prima la calidad por encima de la cantidad. 
  • Manipula los alimentos correctamente para evitar pérdidas. En este punto es importante usar correctamente los utensilios adecuados, evitar contaminar los alimentos, etc.  
  • Ofrece a los clientes la posibilidad de llevarse a casa la comida que le ha sobrado en los platos.  

Reutilización y reciclaje de alimentos.

  • Los productos que tengan fecha de caducidad cercana puedes utilizarlo para elaborar el menú semanal del personal.  
  • Dona al Banco de Alimentos o a organizaciones con fines sociales aquellos productos que no vayas a consumir.  
  • Busca empresas que reciclen residuos alimentarios para la producción de energía, por ejemplo.